lunes 21 de febrero de 2011

Imborrable

Triple fue la herida que le quedo por impacto de bala. El curso de los acontecimientos se había desviado mezquinamente y el cuerpo que alguna vez fue alma ardiente quedo desparramado sobre tierra árida. Quizás si algún compañero se hubiera cruzado en su camino generosamente, justo en el instante preciso, hubiera ocurrido un encuentro, las manos se hubieran chocado, y proyectado juntas tantos sueños.

Pero aquel mezquino entrometido que acometió con tres balas, no quería saber nada de fundarse en un cigarro y estrechar copas, nunca había sido convidado en los disfrutes sencillos de la vida y por otra parte, la mano que empuño el arma le quemaba tanto que no quedaba otra que aplacar ese calor insoportable. Quemaban las marcas imborrables de tres hechos que le cambiaron la vida: el golpe del padre que recibió en su pecho, su madre bebiendo en los ríos turbios y una sequedad en los labios nunca saciada.

Esa tarde el mezquino andaba perdido, estaba cansado de tanto buscar a su madre en cada mujer que visitaba, esa tarde había visitado a muchas, pero la esperanza estaba menguando, siempre hubo algún rasgo en alguna de ellas que lo calmaba, y sentía entonces el sonido festivo de las copas, multiplicándose en tiempo y espacio, era sublime, una serenidad ansiada. Pero esta vez, ni el tono grueso de la voz de la primera de la serie, ni el cabello plata de la ultima, lograron conmoverlo. Entonces, merodeo y merodeo hasta que la luna no dio mas, y apago la sed de la manera que pudo.

domingo 6 de febrero de 2011

El silencio acallado

La irracionalidad es algo con lo que nadie quiere tener que verselas y que deseariamos mantener bien lejos para no dañar nuestra bella imagen mundana.

Todos creemos ser muy racionales, incluso lo parecemos, sin embargo, en el fondo algo parece traicionarnos una y otra vez, muy afiladamente. Entonces, aniquilamos nuestros ojos para no ver aquello que cometemos, parodiando al viejo Edipo, que aunque antiguo vuelve a presentarse como un espectro en las vivencias actuales.

Nos aniquilamos para no escuchar aquello que decimos, o que no decimos.

Asi, un hombre quiere creer que lo maneja todo en el mundo de los negocios, en el ambito profesional. Sin embargo, muy hondo, un sinsabor amargo lo acicatea, una pequena inquietud sin nombre. Trata de acallar un silencio que esta ahi tan vivo como enmudecido.

Una mujer parece despreocupada, revela que nunca ha sufrido una depresion, y de ello se jacta orgullosamente, cuando es sabido -aunque tal vez no tanto-, que cierta dosis de malestar no viene mal para acercarse un poco a la verdad del ser.

Una mujer habla por doquier, esta repleta de informacion, parece comprenderlo todo, pero la contracara es que no quiere saber de si.

Un nino calla 2 veces, la ultima por si mismo, la primera fue acallado por un grupo de adultos-ninos que no se detiene, que corre implacablemente a una velocidad que el nino no entiende ni tampoco sabe hacia donde.

Otra mujer se mantiene rigida, impenetrable, no sabe que abrir la puerta la vivificaria, sin embargo vuelve a cerrar la puerta una y otra vez.

Un adolescente entre cuatro paredes que lo acechan, no sabe que paga el precio de la no libertad, quizas se de cuenta mucho mas tarde, hasta se arrepienta, nunca es tarde, aunque ya se habran pagado muchos anos.

Otra mujer trasluce su alma herida, sin saberlo, en las 4 primeras frases que hilvana a un extrano. Ella tambien desconoce que el extrano es un experto en mensjaes poco descifrables.


Y asi hasta el infinito, son las historias de muchos otros, de nosotros.

Relatos ficcionales que a veces buscan ser develados y otras veces se rehusa a ello insistentemente.

viernes 19 de noviembre de 2010

Primordial

entre tu borde y mi borde

ocurre un encuentro

ese margen improbable

que deshabitamos

el momento en que callas para recibir

mi palabra

la prudencia extinguida

casi un acto de fe

Carina Nicolini

jueves 29 de julio de 2010

La misma pelicula

Que hermoso seria detener la pelicula, esa, la misma de siempre que lo agota todo.

La de las personas que bullan y no se comunican.

La de los que expelen agresividad sin ningun registro.

La de los que simplemente expelen, pura excrecion sin mediar un espacio, una retencion que daria lugar a la cautela, a la reflexion, al olvido.

La de los monologuistas sin espectador, porque el espectador se canso y se fue mucho antes.

La de aquellos que te ponen el bocado en la boca, antes de que uno lo pida.

La de los que ahogan.

La de los que estan omnipresentes o la de los que por el contrario no existen.

La de aquellos para los que todo dialogo o gesto sincero resulta vano

Las de los que ven en los otros los errores, sin ser capaces, porque si se trata de una capacidad, aunque bastante inusual, de ver esos mismos errores en su propio accionar.

La de los que se miden todo el tiempo, sin que sean convocados a ello.

Oh que difícil dialectica.

No imploro a Dios que nos ha dejado libres, imploro a los hombres y a su terca enfermedad no reconocida.

Oh hombres reconozcamos a esta hija nuestra, la enfermedad del alma que nos toca en suerte. No la desterremos para otros, porque les sera ajena.

Limpiemos este mar en el que habitamos recogiendo lo que es de cada uno.

Simplemente hombre haced tu trabajo con vos mismo, realiza la tarea de orfebre tallandote, esta inmensa labor es mas que suficiente. Si se emprende, no queda resto para otra cosa. Si se emprende hay un camino ganado, un bienestar que sin intencion se propagara a otros.

Repliegate por un momento en tu silencio, encuentra alli el abrigo, el alimento que falta alla afuera. Y cuando lo encuentres, pero solo cuando lo encuentres, luego anda con eso a cuestas, no lo dejes alli adentro, merece ser proyectado.

Pero todo a su tiempo, primero el abrigo,

el tierno cobijo,

luego como casi sin saberlo

lo irradio.

Anonimo

domingo 8 de febrero de 2009

Julio Cortázar


Escritor Argentino (1914 -1984)

Naufragios

Dibujo de tu voz en la orilla del sueño,
arrecifes de almohada con ese olor a costa próxima
cuando los animales echados en la cala, las criaturas de sentina
huelen la hierba y por los puentes trepa un temblor de piel y de gozosa furia.

Entonces me sucede no conocerte, abrir el ojo de esa lámpara
que rechazas cubriéndote la cara con el pelo,
te miro y ya no se
si una vez asomas de la noche
con el dibujo exacto de esa otra noche de tu piel,
con el vientre alentando suavemente,
abandonada apenas en nuestra playa tibia
por un liviano golpe de resaca.

Te recononozco, subo por el perfume de tu pelo
hasta esa voz que nuevamente solicita, contemplamos
al mismo tiempo la doble isla en la que somos
náufragos y paisaje, pie y arena,
también tu me levantas de la nada
con el errar de la mirada por mi pecho y por mi sexo,
la caricia que inventa en mi cintura su galope de potros.

En la luz eres sombra y yo soy luz, soy la luz de tu sombra
y tu echada en las algas finges la sombra de mi cuerpo,
repetimos nocturnos la aventura del sol
cuando su angosta frente hiere los pedernales y proyecta
como un fragor de hueco al otro lado, un territorio
que inútilmente embiste y ambiciona.
Oh sombra de mi luz, cómo alcanzarte,
como envainar este relámpago en tu noche!

Entonces hay un sigiloso instante
en que los ojos buscan en los ojos un vuelo de gaviotas,
algo que es suelo y señuelo, una consagración y un laberinto de murciélagos,
lo que en la oscuridad surgía como un planer tanteando,
una piel que se enfriaba y descendia, un ritmo roto,
se vuelve convivencia, santo y sena, arranque
del viento que se estrella contra la vela blanca,
el grito del vigía nos exalta,
corremos juntos hasta que la cresta
de la hola cenital nos arrebata
en una interminable hola de espumas,

y recomienzan los naufragios, la lenta natación hacia las playas,
el sueño boca abajo entre medusas muertas y cristales de sal donde arde el mundo.


De "Ultimo Round", 1969

martes 9 de diciembre de 2008

La Norma que no tenia norma (un sintoma bien argento!)

Esta vez este espacio va ser llenado por palabras que nada tienen que ver con un mundo creador, con un mundo abre-puertas, con un mundo erotico, sino todo lo contrario, con el universo de lo absurdo, de lo irracional de la realidad que nos rodea. Perdonen lectores pero nunca quise entrar en este terreno tan trillado para alguien que habita por estas tierras, mi interes siempre estuvo orientado a elevarlos hacia las profundidades de lo humano, hacia ese aspecto que habla del bien, de la riqueza, que busca utopias, que busca una mirada clara.
Esta vez voy a tratar de narrar o poetizar sobre el mal en lo cotidiano, aquello irreductible a toda compresion y que nos autocondena en la gracia recibida por un Dios magnanimo que nos ha dejado la posibilidad de "ser", solo en el buen uso del libre albedrio.
Como describir a alguien llamado Norma cuya norma interna, cuya legalidad no funciona. He aqui un paradigma de lo argentino, o por lo menos de lo argentino en la actualidad. Repitamos, "una Norma que no tiene norma" y desentranemoslo en su mas hondo significado. Una Norma que tiene cada una de las letras que la conforman o la predisponen para ser "la legalidad", la legalidad que ordena el caos, la legalidad de lo humano. Una Norma sin norma, es una Norma que se desvirtua a si misma y a los demas, que desvirtua cualquier atisbo de racionalidad, cualquier disposicion voluntaria, cualquier posibilidad del eros o de alto agape.
Una norma que se desvirtua a si misma, quiebra toda humanidad, condena cualquier esperanza, deja seco y vacio a quien se enfrenta.

Perdonen lectores, esta entrada, pero necesito el supremo instante de la expurgacion en el temor y la conmiseracion. En el temor de ese mal, y en la conmiseracion de quienes tratan de fundar la palabra, de convocar a la suavidad, al silencio y al dialogo, de los pocos que desean construir.

Pero esta triste situacion por la que hemos pasado, yo y muchos, tiene que servir para al menos comprender, que una Norma que no tiene norma tiene su carta de muerte echada, que no hay alli un lugar de siembra, con perdon de los optimistas que siempre esperan y esperan y esperan, sembrar donde no hay simiente. Perdonen, pero les tengo que decir que sembrar donde no hay simiente, es hacer un acto a ultranza, es negar la realidad, es dilapidar energia creadora, esa que Dios nos cedio, es hacer la clasica "desmentida". Si senores, hay lugares que por mas que uno ponga abono, recursos, fe y semillas, no dan siembra. Y de esos lugares hay que huir hacia otros mas fertiles, donde todo se multiplica. Pero eso tiene que ver con el ojo del que sabe ver, de un ojo que se proyecta mas alla, de un ojo que se halla a si mismo. Ese ojo es el que elige los amigos silenciosos pero firmes, que selecciona las buenas actitudes, que celebra las bellas ideas, que procura la norma que nos determina humanos.
Que procura la Norma que hace honor a su nombre.

martes 21 de octubre de 2008

Nihon

Para los amantes de la cultura japonesa, en el siguiente link podrán encontrar un texto que escribí sobre la "Poesía de la era Heian". También un poema alusivo que se denomina "evocación de oriente".

Espero que lo disfruten, junto a una rica tasa de te verde.

http://revistaaxolotl.com.ar/portada28.htm